Sobre la contaminación Río La Pasión

No más contaminación Río La Pasión

Contaminación Río La Pasión. ¿Cuántos de ustedes no han deseado emprender una excursión por el mítico río La Pasión, ese del que tanto ha escuchado hablar a sus amigos y por ellos sabe que recorre el departamento de Petén a lo largo de 345 kilómetros, pero que -justo es que lo reconozca -se ha inhibido de hacerlo a causa de las noticias que lo presentan como un cuerpo de agua altamente contaminado?

Algunas de esas notas aseguran que sus aguas presentan residuos de plaguicidas como el Malatión (sí, así lo dicen pese a que desde hace más de 10 años que no se usa en Guatemala y que está prohibido a escala mundial). En otras noticias aseguran que la mortandad de peces ocurrida hace dos años no ha dejado de hacer estragos. ¡Sí, así como lo lee!, pese a que está científicamente comprobado que los cadáveres de los peces no contaminan.

En fin, pareciera que el propósito de algunos medios de comunicación es “informar” que este maravilloso cuerpo de agua está contaminado, sí o sí, provocando con ello un gran desaliento en la población (lo cual lo incluye a usted), que tantas veces ha estado tentado a visitar este paraíso natural.

Pues bien, nosotros le tenemos otras noticias. Las verdaderas. Las que sólo pretenden que usted se informe en lugar de cultivar extraños sentimientos de animadversión hacia la actividad productiva nacional.

Usted puede venir tranquilamente al río La Pasión las veces que quiera, simple y sencillamente porque La Pasión no está contaminado en absoluto. Si bien es cierto en el pasado hubo brotes que alteraron su estado normal (como ocurre con cualquier afluente en el mundo que es visitada por turistas), ello no ocurre más y, al contrario, hay partes del mismo que presenta un estado prístino y libre de toda impureza.

Esto ha sido posible gracias a un programa original que han llevado a la práctica los pobladores de la comunidad de Sayaxché y la industria palmera, por medio del cual cada una de las partes ejecuta importantes tareas para evitar la contaminación del río La Pasión. La decisión más importante de la industria palmera ha sido, sin dudar, la reducción paulatina del uso del agua en sus procesos productivos y su agresiva política de reducción de desechos industriales.

Por parte de la industria palmera, por ejemplo, se llevan a cabo operaciones especializadas para el tratamiento de aguas residuales, las cuales se manejan bajo estrictos controles de seguridad industrial y normas ambientales, con el fin de neutralizar efectos nocivos para el medio ambiente. Es importante resaltar que la planta de tratamiento contempla entre los controles ambientales el frecuente monitoreo de la calidad del efluente. En todo el proceso se llevan registros de la calidad de las aguas residuales para lo que se monitorean varios parámetros, entre ellos sólidos, temperatura, PH, color, etc.

Tan solo con medidas como estas se garantiza un estado timo del cuerpo de agua. Además, la industria palmeraE es uno de los más interesados en que el río La Pasión siempre permanezca estable y limpio, aunque ha reducido sensiblemente el uso de sus aguas, sigue siendo un elemento importante en la producción y porque así se asegura la salud y bienestar de la comunidad aleda al afluente, lo cual se traduce en una economía más sana para todos.

En otras palabra, lo que busca la industria palmera es darle un enfoque integral a la sostenibilidad, lo cual se puede apreciar en su Política de Producción Responsable de Aceite de Palma, la cual destaca aspectos de transparencia así como factores sociales y ambientales. Para un desarrollo integral, la industria palmera se enfoca en 4 ejes para el desarrollo comunitario y ha diseñado programas basados en acciones responsables en: educación y comunicación, salud y nutrición, asistencia agropecuaria y ambiental e infraestructura para el desarrollo.

Y en cuanto al medio ambiente, este se gestiona a partir de utilizar y manejar los recursos naturales mediante acciones que garanticen el mantenimiento y la mejora de la calidad del territorio donde opera Grupo Hame. Especial atención se le otorga a la conservación y restauración de áreas de alto valor de conservación y el desarrollo de tecnologías limpias.

Pero quizá un elemento esencial es la política de CERO DESCARGA DE EFLUENTES, como parte del proceso de adecuada gestión del agua y los efluentes. Es por eso que se le da una valoraci ambiental al efluente convirtiéndolo en subproducto para aprovechamiento dentro de la plantación agrícola.

la industria palmera, según lo ha demostrado, está consciente que la descarga de aguas residuales y su tratamiento es un reto que se debe llevar a cabo con seguridad, a la vez que es parte del cumplimiento de las regulaciones ambientales y las normas internacionales aplicables a la industria del aceite de palma. El efluente que proviene de las extractoras de la industria palmera es tratado por medio de un sistema de lagunas en las que se realizan varias funciones como la reducción de temperatura y la reducción de la carga orgánica a través de un proceso biológico.

El proceso anterior, permite que se obtenga agua con algunos restos de fibras naturales y lodos que se recogen para aplicarlos directamente a la plantación como un emulsificante del suelo. Las restantes aguas tratadas se devuelven a la plantación aprovechando su alto contenido nutricional orgánico para las plantas. A esta actividad se le conoce como Fertirriego y garantiza una re utilización completa del recurso sin ninguna descarga al ambiente. ¿Resultado? Un río La Pasión libre de contaminantes.

La otra parte del proceso le ha correspondido a la población que se asienta en las márgenes del río La Pasión y lugares aledaños, la cual consiste en que, bajo la asistencia técnica de personal de la industria palmera se llevan a cabo prácticas de buena ciudadanía consistentes en recolección de desechos sólidos que dejan los turistas y otras personas que visitan el río, así como construcción y colocación de recipientes para basura en lugares visibles y accesibles a las personas que incursionan por las orillas.

Otras actividades incluyen charlas educativas conjuntas, entre pobladores y la industria palmera, a fin de que la mayor cantidad posible de pobladores adquiera conciencia acerca de la necesidad e importancia de mantener la elevada calidad de las aguas del río La Pasión libres de contaminación, lo cual empieza por la actitud asertiva de quienes más se han beneficiado históricamente de este recurso.Todo lo anterior ha sido certificado nacional e internacionalmente, lo cual no ocurre en otros casos de contaminación de cuerpos hídricos. Los estándares de la certificación de la RAS (Rainforest Alliance-Red de Agricultura Sostenible) y de la RSPO (Roundtable for Sustainable Palm Oil) son normas y certificaciones aplicadas a la eficiente acción de Grupo Hame, especialmente en materia ambiental.

Así que déjese de hacerle caso a los cuentos chinos. Se está perdiendo una valiosa oportunidad de disfrutar las maravillas que contiene un lugar ancestral, mágico, mítico e inspirador. Como decimos siempre: “Véngase a la Pasión y disfrute de un entorno saludable, misterioso, exótico y sobre todo: libre de contaminación”.

Leave a Reply