Responsabilidad Social Empresarial crece en Guatemala

Responsabilidad Social Empresarial se fortalece en Guatemala

Los programas de Responsabilidad Social Empresarial (RSE) en Guatemala no sólo se han posicionado en el esquema estratégico de las principales y mejores firmas del país sino han ido ampliando y creciendo en cuanto a influencia e importancia de los proyectos que desarrollan. Ya no se trata únicamente de programitas pequeños para disimular el interés del empresario por lo social. No. Se trata de mecanismos esenciales para el proceso productivo en su integralidad.

Quizá una de las áreas donde la RSE se manifiesta de manera particular es en las empresas ubicadas en el área rural y que pueden, por lógica, aprovechar su capacidad instalada y vinculación con las comunidades para diseñar y desarrollar programas dedicados al turismo sostenible.

El principio rector es que la empresa convive con la belleza natural que la rodea y por supuesto, con una cultura local. Generar este ambiente social es de vital importancia para el éxito e imagen de un programa de este tipo. Es obvio que la imagen que va a causar entre los visitantes es el de una empresa que  trabaja que considera a las relaciones con sus vecinos como un elemento esencial de su actividad. En el mundo globalizado de hoy, las empresas que son consideradas exitosas, no sólo gozan de prestigio local sino son reconocidas y hasta recomendadas en el ámbito internacional. Más que una empresa ubicada en un lugar estratégico para sus operaciones, se les considera como firmas que trabajan para las comunidades que les rodean.

El documento Buenas Prácticas para Turismo Sostenible, publicado por Rainforest Alliance considera que: “Últimamente, los turistas demuestran un gran interés por conocer y beneficiar lugares en los cuales se observen actividades destinadas a la preservación de la cultura local. No obstante, se documentan  casos como en las Cataratas del Niágara, donde la comunidad manifestó sentir que el lugar ya no les pertenece. Este aspecto incidió negativamente en el desarrollo de la empresa turística en la zona. El ideal que se pretende es que la comunidad sienta la operación turística en su dimensión como un actor activo en el rescate de su cultura”.

Por otro lado,  una comunidad que convive con la empresa se convierte en un agente activo de venta de los servicios de esta. A ello se deben agregar las posibilidades turísticas que pueden obtenerse en el entorno, se crea una importante y sólida relación que, además, le genera ingresos adicionales o no previstos, tanto a los pobladores como a las empresas. De esta manera, se cumple con la responsabilidad social y se contribuye al desarrollo del entorno. Al final, el gran beneficio es mutuo, se genera un valor agregado que será percibido, en última instancia, por los clientes de la empresa.

El ejemplo de la Industria Palmera

La empresa Reforestadora de Palmas de Petén, ha sido pionera en la relación con los actores locales, con el propósito de trabajar en función del ambiente social y cultural de forma mancomunada. No olvidar que la empresa se desarrolla en un sector donde abundan los tesoros naturales y arqueológicos y esto ha sido un factor fundamental para propiciar la relación armónica que siempre ha existido. Ambos grupos, además, trabajan para la conservación y sostenibilidad de los aspectos culturales y a la vez protegen celosamente los recursos naturales. Esto, sin proponérselo, ha terminado por fomentar el atractivo para que los visitantes se interesen por conocer la planta de operaciones y, además, por llegar a los diversos lugares turísticos. Por si fuera poco, ambas entidades se han dado a la tarea de trabajar decididamente para rescatar y preservar las costumbres, conocimientos, vestimentas, rituales y sistemas de creencias. Es un ejemplo claro de cómo la empresa y la comunidad se pueden unir para lograr el desarrollo de las personas y un entorno socio – cultural y ecológico amistoso.

El turismo, cabe señalar, ha evolucionado hacia tendencias que buscan  no solamente el elemento recreativo, sino también fortalecer a las comunidades y negocios para lograr que trabajen unidos. Esto ha sido fundamental para dinamizar las economías locales, especialmente en lugares como Sayaxché, Petén. Bajo el término “economía local” se debe entender no solo los ingresos generados sino también la mejora de los indicadores de calidad de vida que comparten estos actores de desarrollo. La empresa está destinada a brindarle ayuda a aquellas localidades donde sea necesario fortalecer el ambiente socio-cultural, por medio del rescate y la revalorización de sus elementos.

Tomando en cuenta estas consideraciones, la procesadora de aceite se ha preocupado y considera que es indispensable mantener un ambiente socio-cultural sano y sólido, donde la comunidad local sienta que tiene un aliado importante y que puede participar de las estrategias de promoción y conservación del lugar. Construir un ambiente donde se promuevan buenas prácticas hacia la naturaleza y la sociedad contribuyen a una relación armónica, una producción efectiva y positiva y, eventualmente, una motivación para atraer turistas interesados en estos temas que involucran a actores como los aquí enunciados.

En otras palabras: la industria palmera se considera a sí misma como un miembro de la comunidad y como tal, es parte de su cultura, de sus tradiciones, de sus esperanzas de progreso. Al lado de los pobladores locales comparte no sólo el interés por la naturaleza y sus recursos, sino también el conjunto de rasgos distintivos, espirituales, materiales, intelectuales y afectivos. La comunidad y la industria palmera desarrollan así lazos que indudablemente se encaminan hacia el desarrollo común. Ambas están en la obligación de rescatar y preservar las artes y el bosque, la historia y el modo de vida, los derechos fundamentales del ser humano y los sistemas de valores, las tradiciones y las creencias.

En conclusión, las buenas prácticas entre empresas y comunidades terminan generando un valor agregado para el turismo sostenible. Esa armonía es capaz de forjar destinos turísticos adecuados, responsables, con el agregado de que minimizan el impacto negativo en el ambiente. Su contribución a la conservación de la biodiversidad y al bienestar de las comunidades locales es una muestra que ejemplifica que el mercado y el desarrollo sostenible pueden ir de la mano.

ecocidio_guatemala_08

Responsabilidad Social Empresarial Guatemala

Leave a Reply