Contaminación, Ecocidio y los Ecohistéricos

Ecohistéricos, enredados en sus propias mentiras

Contaminación rió la pasión, ecocidio Guatemala. Cuando escuchamos que el río La Pasión fue contaminado y ello causó la mortandad de miles de peces criollos, uno no puede sino agudizar los sentidos y prestarle atención al tema, puesto que no son hechos que ocurran con mucha frecuencia en nuestro país.

Sin embargo, cuando uno le da seguimiento al asunto, tal como ha ocurrido en este caso y se da cuenta que quienes lanzaron semejante infundio lo hicieron con la intención, no de velar por el medio ambiente, sino por sacar provecho del daño que puedan causarle a la empresa productora de aceite de palma de la región, resulta inevitable caer en la cuenta que hay grupos que logran manipular de manera increíble a la opinión pública.

Y es que los hechos son los hechos. Con el tiempo se ha descubierto que el Ministerio Público no encontró en ninguno momento indicios de que el suceso tuviese relación con la actividad productiva mencionada. Lejos de ello, lo que sí se ha demostrado es que la mortandad de peces es cada vez más frecuente en todos los cuerpos de agua del mundo, en su mayoría ocasionados por cambios en la temperatura climática a los cuales no han podido adaptarse estos animales.

Y así como estas, tal y como es del dominio público, en Guatemala se han posicionado ciertas ideas en torno al tema ecológico y cuyo fondo es desatar la alarma entre la población que tiene acceso a tales argumentos. El problema es que un asunto de carácter científico, como es la conservación del medio ambiente y todos los aspectos que le son inherentes, ha sido abordado por personas no científicas. Nadie niega que su intención y propósitos sean loables. Lo malo es que al emplear argumentos erróneos crean más problemas y no solucionan ninguno.

Así, sobre bases acientíficas pero saturadas de politiquería, estos grupos bien calificados como ecohistéricos se han dado a la tarea de hacerle creer a la gente que el calentamiento global es un tema cuya responsabilidad recae en los seres humanos con exclusividad. O que la minería extractiva causa sólo daños, sin ponerse a pensar, por ejemplo, cómo harían para escribir sus comunicados y difundirlos en cuestión de segundos, de no ser por el oro incorporado a sus computadores. O a los iPhones que abundan en toda marcha contra la minería.

También podríamos señalar algo similar en su enfermiza posición de rechazo hacia la producción agroindustrial, argumentando que esta “contamina los ríos y deja a las poblaciones sin recursos.” Sin embargo, son incapaces de hacer una visita a las comunidades de Sayaxché beneficiadas por la producción de aceite de palma, ahí donde hasta hace unas décadas había pobreza y miseria, hoy existe producción, progreso, salud y mejores condiciones de vida.

Sus débiles argumentos, incluso, han llegado a afirmar que en el Río La Pasión, Sayaxché ocurrió un ecocidio en 2015. ¡Ojalá vieran lo que en realidad es un ecocidio! ¡Que se dieran una vuelta por las arenas bituminosas de Canadá, donde grandes extensiones de terrenos se convirtieron, de modo irreversible, en pantanos de petróleo! O la terrible “Isla de Plástico” ubicada en pleno Océano Pacífico y ocupa una extensión de alrededor de 1 millón 400 mil kilómetros cuadrados de desechos atrapados en las corrientes de giro del Pacífico Norte.

Otro ejemplo: el fraude del calentamiento global, hoy llamado “cambio climático,” el cual se sustentó en la mentira de que el hombre era responsable de producir grandes cantidades de dióxido de carbono por medio de la industria, al conducir sus vehículos o hacer tostadas para el desayuno. El enemigo ambiental era y es el uso de la energía, pero se trata de energía que ha mejorado y protegido la vida de todo el mundo.

En un artículo reciente, el Dr. Craig Idso, fundador y ex presidente del Centro para el Estudio del Dióxido de Carbono y el Cambio Global, (CO2science), co-editor del Panel No-Gubernamental del Cambio Climático, y James Taylor, un miembro senior del THe Heartland Institute y editor gerente de Enviromental & Climate News, una publicación bimestral, examinaron la manera en que “El Alarmismo del Calentamiento Global Niega a la Ciencia Sólida”. Ellos tomaron nota de la manera en que el 5º Informe de Evaluación del Panel Intergubernamental de las Naciones Unidas se alejó de sus primitivas predicciones y afirmaciones. “El informe del IPCC contradice las afirmaciones de que el calentamiento global está causando más tiempo extremo” y “admite que la falta de calentamiento durante este siglo desafía casi todos los modelos computados que predicen un rápido calentamiento futuro,”. La organización dedicada al fraude del calentamiento global ha sido forzada a retirarse de décadas de mentiras acerca del clima.

Mientras que el FOE trata de asustar a la gente con referencias a “desastres del tiempo extremo,” Idos y Taylor apuntan al hecho que “la frecuencia global de huracanes está sufriendo una larga declinación, con los huracanes globales y la actividad de las tormentas tropicales en récords de mínima durante mucho de los años pasados. Los estados Unidos se está beneficiando del período más largo sin huracanes grandes en la historia registrada. La actividad de los tornados está en una declinación de largo plazo, con eventos de grandes tornados (F3 o mayores) mostrando una notable disminución en las décadas recientes.” “Esto no quiere decir que los huracanes como la supertormenta Sandy o los tornados no han ocurrido, sino que quiere decir que hubo muchos menos. Estos eventos del tiempo que afectan a los estados Unidos estuvieron en declinación y esa es la única realidad”.

Y en consonancia, Alan Caruba, experto en el tema afirma en su blog: “El actual clima está, de hecho, en un largo ciclo de enfriamiento, no causado por alguna cosa relacionada con la actividad humana, sino por la reducción de la radiación solar debido a su propia disminución del ciclo de tormentas magnéticas (las manchas de sol). La limpieza del aire y el agua de la nación es una actividad de la salud pública, pero negar a los norteamericanos a las grandes reservas nacionales de carbón, petróleo y gas natural es un ataque al crecimiento económico de la nación. El ecologismo está basado en mentiras y las mentiras reflejan una agenda que considera a la humanidad como el enemigo de la Tierra”. (Alan Caruba, 2013). http://www.mitosyfraudes.org/calen15/las_interminables_mentiras_del_ecologismo.html

Leave a Reply