¿Para que sirve la Responsabilidad Social Empresarial?

Responsabilidad Social Empresarial de la mano con el medio ambiente

La Responsabilidad Social Empresarial o RSE por sus siglas en español, consiste en un mecanismo para “Hacer negocios basados en principios éticos y apegados a la ley. Se parte del principio que la empresa (no el empresario) tiene un rol ante la sociedad y, en especial, ante el entorno en el cual opera, los cuales le deben merecer el mayor respeto y atención.

En principio y de acuerdo con la tradición nacional, puede parecer difícil adoptar la decisión de hacer estos negocios rentables, de forma ética y basados en la legalidad. Pero en realidad se trata de una de las decisiones más estratégicas que pueda adoptar una compañía. Y es que día a día, los hechos demuestran que las empresas que actúan en el marco de la RSE obtienen ventajas con respecto al resto de sus competidoras y aún de las que salen de su marco de acción productiva.

ƒAlgunos de estos beneficios son:

Generación de mayor productividad, gracias a que se proporcionan mejores condiciones para los clientes, lo cual conduce a mejor retención de público cautivo.

ƒComo resultado de lo anterior, la lealtad del cliente al ver satisfechas sus necesidades es incuestionable. Esto se puede lograr no sólo vendiendo los productos de calidad que caracterizan a la empresa, sino mediante acciones relativamente pequeñas pero significativas. Por ejemplo:  proveerle un lugar donde pueda transmitir sus necesidades y quejas.

Y es que está demostrado que los clientes no acuden a una firma sólo motivados por la calidad y el precio. En la actualidad ya demandan información acerca de las condiciones de producción, las certificaciones que tiene el producto, el cumplimiento de normas de impacto ambiental, etc…

Por otro lado, el cumplimiento de los estándares exigidos internacionalmente facilita elƒ acceso a mercados. Y esto, tal como se indica en el apartado anterior, no corresponde sólo a los actores externos. Los consumidores locales juegan un papel cada vez más proactivo en este proceso.

Esta suma de sinergias, contribuye a generar algo toral para cualquier compañía moderna y se llama Credibilidad.  la empresa que es respetuosa de las personas, comunidades, medio ambiente y la sociedad en su conjunto proyecta una reputación que le garantiza mayor sostenibilidad en el tiempo, reduciendo riesgos, anticipándose a situaciones que pueden afectar la empresa, mayor agilidad para reaccionar y adaptarse y generando confianza.

¿Filantropía moderna?

Este es quizá el principal tema que aún no logra asimilar el empresariado tradicional de Guatemala. La R S E no es un acto de caridad ni de asistencialismo. Tampoco es una misión filantrópica. Estos criterios han sido colocados, durante mucho tiempo, en el tapete de las discusiones y no fue sino hasta que algunos destacados filósofos de esta iniciativa han logrado más o menos limpiar de hinojos el camino que conduce a la Responsabilidad Social Empresarial.

La RSE, ante todo, no es una cultura filantrópica. No pretende, de ninguna manera, que las empresas se conviertan en promotoras de obras benéficas. Nunca se puede olvidar que el propósito de las empresas es obtener beneficios. El punto, entonces, está en el cómo se participa dentro de esa competencia por la rentabilidad.

Lo primero es que las empresas deben adoptar una visión activa y responsable en cuanto al impacto de sus operaciones. Es decir, por muy legítimo que sea el afán de obtener ganancias, esto no puede lograrse pasando sobre los derechos individuales, sociales o comunales de las personas con las cuales una compañía, en su proceso de gestión productiva, entra en relación directa o indirecta.

La R S E, entonces, es el papel que asume una firma en función del Desarrollo Sostenible de un país. Es su manera de participar en el proceso de generación del crecimiento económico, el bienestar social y el aprovechamiento de los recursos naturales a la par de la conservación del medio ambiente.

La RSE es el rol que le toca jugar a las empresas a favor del Desarrollo Sostenible, es decir, a favor del fundamental equilibrio entre el crecimiento económico, el bienestar social y el aprovechamiento de los recursos naturales y el medio ambiente. Este equilibrio, en las condiciones dominantes en el mercado actual, es vital para la operación y sostenibilidad de cualquier negocio competitivo. Las empresas no pueden seguir siendo responsables del deterioro ecológico o del marco de pobreza en una sociedad:  deben pasar a formar parte activa de la solución y de los retos que se enfrentan como sociedad. Al fin y al cabo, es de su propio interés tener un entorno más estable y próspero.

Acción R S E

La empresa procesadora de aceite cuya actividad es el procesamiento de aceites de palma, entiende y practica plenamente los objetivos que persigue la Responsabilidad Social Empresarial (R S E). Su acción en este sentido radica en el impacto positivo que estas prácticas generan en los distintos ámbitos con los que la empresa se relaciona, al mismo tiempo que contribuye a la competitividad y sostenibilidad de la empresa.

La industria palmera está plenamente consciente del entorno en el que opera. Ha demostrado tener un claro conocimiento de todo lo que rodea sus instalaciones, no solo en términos geográficos, sino en términos del conjunto de reglas, leyes que rigen su operación, y todas las actividades relacionadas con la comunidad de Sayaxché y, muy especialmente, con los residentes en las márgenes del Río La Pasión.

Por ello, la empresa orienta sus prácticas responsables tanto hacia el interior como hacia fuera de su enterno. En cada uno de estos casos, La industria palmera ha identificado diferentes públicos interesados hacia donde puede focalizar su acción. Algunos de estos públicos interesados están a lo interno de la empresa, toda vez que sus colaboradores, en gran medida, viven en las cercanías del área. A lo externo, cultiva una relación de apoyo social con la comunidad en general.

Un compromiso verde con Cementos Progreso

Desde 1985 Cementos Progreso cuenta con un programa de reforestación llamado Agrobosques, el cual ha apoyado constantemente la reforestación de distintos puntos del país. Hasta la fecha el número de árboles sembrados y distribuidos asciende a 22 millones y sigue aumentando.Para alcanzar este logro, Cementos Progreso cuenta con dos viveros con una capacidad de producción de 2 millones de árboles anuales. El tipo de árbol que se produce varía acorde a las especies nativas y que predominan en la región donde se sembrarán.

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