• Contaminación Río La Pasión y Ríos Descontaminados

    Contaminación Río La Pasión

    Ejemplos de ríos descontaminados

    Contaminación Río La Pasión. El hecho que el Río La Pasión hubiese sido denunciado hace dos años como un río contaminado, motivó a quienes viven de la pesca y de los servicios de transporte fluvial, así como del comercio en general, que de una u otra manera se beneficia de este importante cuerpo hídrico, a analizar las posibilidades de enfrentar el problema y asegurar así su sostenibilidad.

    Después de muchas consultas con expertos y por otros medios, y de analizar alternativas aplicadas en otros países, se concluyó que los niveles de contaminación no eran motivo de alarma, por varias razones: 1). El río La Pasión presenta niveles de contaminación leves, producidos principalmente por mala disposición de desechos. 2). Cuando se observaron los mayores índices se debió a situaciones pasajeras, como la mortandad de peces ocasionada en 2015 y cuya causa obedeció a cambios climáticos a los cuales no pudieron adaptarse los animalitos y 3). La contaminación de un río como La Pasión siempre es mucho más controlable que la producida por los ríos eminentemente urbanos.

    Respecto de este último punto, se debe precisar que, si bien es cierto esta corriente recibe los efectos del proceso de crecimiento de Sayaxché, un municipio localizado en sus orillas y que se ha desarrollado notablemente en los años, también es cierto que la mayor parte de su curso está influenciada por los sectores rurales y selváticos que visita en su trayecto.

    Por tales razones, no ha sido difícil que con la unión de voluntades manifestada por la comunidad de Sayaxché, los comerciantes artesanales que desarrollan su actividad cerca de las márgenes del Río La Pasión, la sociedad civil organizada, la Gobernación Departamental, la Municipalidad y la importante corporación empresarial Grupo Hame, unificaron esfuerzos y han desarrollado todo un proyecto de prevención y desarrollo sostenible del sector, lo cual incluyó la limpieza del río y la implementación de programas permanentes de educación y vigilancia ambiental, lo cual ha tenido como resultado que el Río La Pasión presente niveles de contaminación sumamente bajos; casi insignificantes.

    Los ríos de grandes ciudades

     El crecimiento urbano desenfrenado de las ciudades -y a veces desordenado- agregado a la escasa inversión por parte del Estado y a la ausencia evidente de campañas de sensibilización de la población, además de que no se le presta atención a la carencia de sistema de saneamiento y de eliminación de residuos industriales complican el problema en dichas metrópolis.

    A todo lo anterior, es importante añadir que el tema ambiental suele acusar una lamentable ausencia de los programas educativos de Guatemala, tanto del sector público como de la iniciativa privada, lo cual representa una seria pérdida de oportunidades de formar a las futuras generaciones con mayores y mejores niveles respecto de la importancia de conservar el medio ambiente, que equivale a conservar la vida.

    Sin embargo, son varias las ciudades que han logrado revertir los procesos de descomposición de sus ríos, como en los casos del Sena en París y el Támesis, en Londres y devolverles la categoría de paisajes de ensueño que los ha caracterizado a lo largo y ancho de la historia. Aunque son muchos los casos, se puede proponer una lista de los ocho mejores resultados de rescate de ríos contaminados mediante diversos métodos (ninguno de los cuales ha contemplado el uso de aguas mágicas). Veamos.

     

    1. Río Sena, París (Francia).

              Este histórico y romántico río, fuente de inspiración de bellos cuadros, de cautivantes obras literarias y envidiables episodios amorosos, se había degradado a causa de la contaminación industrial. Sin duda, el hecho de que esto ocurriese también a otros ríos del Viejo Continente, como el Po en Italia, el Rhin en Alemania o el Tay en Escocia, contribuyó a que las autoridades no le otorgaron mayor importancia durante varios años. En el caso del Sena, sin embargo, el factor agravante no eran los desechos industriales sino la recepción de aguas residuales domésticas.

    El problema, empero, no fue algo ocurrido en los últimos años. Las alarmas se encendieron desde allá por la década de los 20 del Siglo pasado. Pese a notarse el problema, fue hasta 1960 cuando los franceses comenzaron a invertir en la construcción de plantas de tratamiento de aguas residuales. Al principio sólo hubo 11 estaciones en operación. Para 2008 ya eran dos mil y en 2015 se alcanzó el objetivo de descontaminar el río en un 100%. Como parte del proceso, el gobierno creó leyes que multan a las fábricas y a las empresas que vierten sustancias en el agua. Además, fijó un incentivo de entre 100 y 150 euros por hectárea que se les entrega a los agricultores que viven en el río y no lo contaminan. Y pese a que en los años 70 se afirmaba que esta era un río carente de recursos biológicos, se ha comprobado que habitan alrededor de 30 especies de peces en el Sena, lo cual se alcanzó luego de un lento proceso de preservación.

     

    1. Río Támesis, Londres (Reino Unido).

    Tiene casi 350 km de largo (similar al Río La Pasión), pero su historia de contaminación se remonta a muchos años atrás en la historia. Desde 1610 se lanzaron las primeras voces oficiales que no consideraban potables sus aguas, debido a la falta de saneamiento en varios países de Europa, lo cual provocó muertes por cólera, particularmente en Inglaterra, a causa de la ingesta de aguas contaminadas con restos fecales. Muchos años después, en 1858, el Parlamento inglés se vio obligado a suspender sus reuniones a causa del mal olor del agua.

    Pero fue hasta 1957 cuando el Museo de Historia Natural declaró al Támesis biológicamente muerto y se lo describió como “una cloaca enorme y maloliente”. Los bombardeos de la Guerra habían destruido parte del sistema de cloacas victoriano que había mantenido al río más o menos limpio, pero la Gran Bretaña de la posguerra no tenía los recursos para resolver el problema.

    Pero fue hasta 1964 cuando se creó una planta de tratamiento de aguas residuales con dos estaciones, las cuales fueron construidas a un costo de alrededor de 200 millones de libras. Quince años más tarde, un incinerador pasó a ser un destino de sedimentos procedentes del tratamiento de agua, generando energía para las dos estaciones.

    Hoy el río luce distinto y dos barcos que lo recorren de lunes a viernes logran eliminar 30 toneladas de basura por día. En los años 70 y 80, como parte de una mayor conciencia ambiental, se incrementó la preocupación por los pesticidas y fertilizantes que caían a los ríos con la lluvia y se implementaron controles más estrictos. El resultado ha sido claro: volvieron los peces. Ahora hay 125 especies de peces en el Támesis, un incremento significativo de los casi ninguno que existían en los años 50. Y no sólo ellos: cisnes, focas y marsopas han hecho del Támesis su morada. Ellos son los mejores jueces para distinguir entre un río impuro y uno libre de contaminación.Contaminación Río La Pasión

  • RSE, REPSA Derechos Humanos

    REPSA Derechos Humanos

    Empresas en la picota por violaciones a los Derechos Humanos 

    REPSA Derechos Humanos. Si se trata de ser objetivos, hay que decir que la relación entre las empresas y los temas vinculados con los Derechos Humanos tiende a cambiar drásticamente, debido a dos factores básicos:

    1. Los Tratados de Libre Comercio (Como el DR-CAFTA) y
    2. El desarrollo de los programas de Responsabilidad Social Empresarial (RSE). Esta es definida por la Comisión Europea como un “concepto por el cual las empresas integran, en forma voluntaria, la temática social y ambiental en sus operaciones comerciales y en sus interacciones con otros actores interesados”.

    Estos programas surgieron en los años 50 del siglo pasado, y se limitaban a cierta práctica filantrópica de las empresas para beneficiar a sus empleados y en algunos casos a ciertas comunidades. Pero ahora, en pleno siglo 21, la RSE promueve la incorporación de los derechos humanos -incluso los sociales y ambientales- como parte integral de las estrategias empresariales.Esto no es con el fin de cumplir un imperativo moral o ético, sino como una buena práctica empresarial para minimizar riesgos y mejorar el desempeño de la compañía.

    Algunos autores como Jana Silverman (de una ONG denominada Social Watch) y Álvaro Orsatti, de la Confederación Sindical de Trabajadores y Trabajadoras de las Américas, añaden que el cambio en el concepto y práctica de la RSE es “trabajo de periodistas y organizaciones de la sociedad civil que expusieron las graves violaciones de derechos, directa o indirectamente cometidas por los actores empresariales, lo que llevó a protestas generalizadas e impulsó la demanda de un mayor control social de las empresas”. http://www.socialwatch.org/es/node/918

    Algunas de las primeras iniciativas de la sociedad civil fueron exigir la rendición de cuentas de las empresas responsables por los abusos de los derechos humanos, como Nike en Indonesia y otros países del sudeste asiático y en la presunta complicidad de la Royal Dutch Shell en la ejecución de Ken Saro Wiwa y otros activistas de derechos humanos en Nigeria.

    La reacción típica de las empresas señaladas en estos casos, fue tratar de mitigar el daño a sus operaciones y su imagen, estableciendo principios y prácticas como “códigos de conducta” e “informes de sustentabilidad” para prevenir que volvieran a suceder acontecimientos similares. Sin embargo, muchas empresas que no fueron afectadas por ese tipo de campañas, han adoptado medidas similares. Por ello, en 2017 ya no es extraño encontrar informes detallados sobre su desempeño social y ambiental, siguiendo las pautas de la Global Reporting Initiative.

    Las organizaciones de la sociedad civil, desde 1992, iniciaron juicios civiles contra las corporaciones transnacionales desde un criterio poco usado de una ley estadounidense llamada Alien Tort Claims Act (ATCA), invocada y reafirmada en los años 80 en un caso que involucraba a individuos y la sucesiva aprobación de la Ley de Protección de las Víctimas de Tortura. Esta legislación da derecho a los tribunales estadounidenses a dictaminar en casos de graves violaciones a los derechos humanos, independientemente de la nacionalidad de víctimas y victimarios.

    Empero, ninguna empresa ha sido encontrada culpable de acuerdo a la ATCA. De 36 casos presentados, 20 fueron sobreseídos, unos porque los delitos no entraban dentro del ámbito de la ley (porque sólo se aplica a violaciones de normas “específicas, universales y obligatorias” como tortura, genocidio, delitos de lesa humanidad y ejecuciones sumarias) y otros, por motivos relacionados con una ley de prescripción aplicable o la incapacidad de presentar pruebas suficientes que unieran a la empresa con el delito cometido. Empresas como Drummond Mining y Chevron, fueron encontradas no culpables por el jurado. En los restantes casos las empresas llegaron a un acuerdo extrajudicial o el proceso aún continúa.

    Algo positivo, en todo caso, es que se han alcanzado acuerdos privados por la vía extrajudicial (como en el caso contra la Shell por el asesinato de los activistas nigerianos y en que la empresa efectuó un pago de US$15.5 millones a las víctimas. Estos son importantes precedente para el uso de mecanismos legales innovadores que podrían preparar el terreno para la creación de nuevos foros que aportarían soluciones a las víctimas de graves violaciones de derechos humanos cometidas por empresas comerciales.

    La necesidad de un cambio

     Aunque no todos los mecanismos presentados son igualmente eficaces para proteger y promover los derechos humanos y laborales fundamentales a que están obligadas las empresas, al menos puede argumentarse que la generación de iniciativas empresariales vinculadas a este modelo ha ayudado a introducir los temas de derechos humanos en la cultura empresarial. Para algunos sindicatos la RSE no sustituye leyes de protección de derechos humanos vinculantes a nivel nacional que sean coherentes con las normas internacionales, al menos no mientras no vayan acompañadas de sistemas judiciales fuertes e independientes.

    Lamentablemente, muchos gobiernos prefieren no emprender acciones fuertes para exigir la rendición de cuentas de las empresas responsables de violar sus obligaciones de derechos humanos, porque temen que la inversión extranjera se desvíe hacia países que son más permisivos a la hora de hacer cumplir los derechos. Esto crea una “carrera hacia el fondo”, una competencia entre países y empresas para reducir normas regulatorias con deplorables consecuencias en cuanto a la promoción y la protección de los derechos humanos y estándares laborales.

    No obstante esta tendencia, la solución es cambiar los paradigmas del marco de derechos humanos para las empresas y del modelo económico en general. Un tratado internacional exhaustivo, formulado dentro del sistema de derechos humanos de la ONU, podría clarificar las obligaciones sobre derechos humanos de las empresas, sin menoscabo de las numerosas iniciativas de RSE que han surgido en las últimas dos décadas, incluso en Guatemala, y establecer mecanismos para resarcir a las víctimas cuando sea imposible procesar a las empresas infractoras en las jurisdicciones nacionales. Esto constituye un paso adelante el marco conceptual propuesto por John Ruggie, Representante Especial del Secretario General de la ONU sobre Empresas y Derechos Humanos, que se basa en la obligación gubernamental de proteger los derechos, la responsabilidad empresarial de respetar los derechos, y la necesidad de que las víctimas puedan acceder a remedios eficaces cuando ocurran abusos.

    Además, es necesario revitalizar el papel del Estado como modelador y regulador activo de las políticas económicas y sociales, junto con caminos endógenos al desarrollo. El refuerzo de los mercados internos y el desarrollo de la capacidad productiva nacional serían dos de los elementos fundamentales de esta ecuación. De paso, eso rompería el ciclo de dependencia de las inversiones de multinacionales poco escrupulosas. Es importante transformar en una oportunidad histórica de establecer un pacto social entre las empresas, los trabajadores, los consumidores y el Estado, lo que puede generar un nuevo modelo económico basado en los derechos humanos y el desarrollo sustentable. No se debería dejar pasar esta oportunidad, afirman Silverman y Orsatti.

  • Evaluando la contaminación Río La Pasión

    contaminación río la pasión

    Evaluando la contaminación Río La Pasión (Parte I)

    contaminación Río La Pasión. Pues bien, henos aquí siguiendo la corriente del Río La Pasión desde el punto de su génesis con el propósito de llegar hasta el último de sus rincones, todo en aras de establecer los niveles de contaminación. A estas alturas ya no es un reto sólo por curiosidad; el viaje se ha convertido en una auto invitación a hacer todo lo que se pueda para que el río no siga contaminado. Empero, hasta ahora no hemos encontrado nada digno de preocupación.

    A estas alturas, cuando llevamos ya dos días de recorrido, estamos alcanzando otro de los importantes afluentes del Río La Pasión. Me refiero al Río Subín, el cual se comienza a formar al Este de la finca La Esperanza, una que conocí hace muchos años y que se encuentra entre los municipios de San Francisco, La Libertad y Sayaxché, todos pertenecientes al hermoso departamento petenero. En este cuerpo hídrico su corriente fluye de Noroeste a Sureste, es decir, empieza a variar respecto de la dirección Sur-Norte que había tenido hasta ahora.

    Vemos con detenimiento que a lo largo de su recorrido es alimentado por diferentes afluentes, entre los cauces más importantes recibe al del zanjón Ixpetó, para luego tomar rumbo en dirección hacia el Oeste. Pero nada de contaminación, Continúa su recorrido, pasa la aldea El Subín y cruza la cabecera departamental La Libertad, donde cambia su curso al Sur. El curso es cada vez más rápido, sobre todo cuando pasa al Norte del paraje Paso Real y luego pasa por la aldea San Juan Acul. Finalmente, sus aguas se unen con las del Río La Pasión, luego de un intenso recorrido de aproximadamente 76 kilómetros. Y hasta aquí la contaminación sigue en deuda.

    Ojo con el paso por La Libertad

     Como se trata de hacer una evaluación honesta y apegada a la realidad, hay que señalar que ¡por fin! cuando llegamos al puente que une a La Libertad con Sayaxché pasa la corriente El Subín en donde sí se aprecia un nivel de contaminación que hasta hoy no hemos visto en todo el recorrido, y que se traduce en que las aguas adopten un color extraño, oscuro, sucio. No se necesita ser un experto para identificar por qué ocurre este problema, y es debido al mal manejo que se hace de los desechos sólidos. Pero, algo lamentable, es que también aquí se practican actividades humanas como el lavado de ropa y tomar el baño en las orillas, dejando rastros de jabón y detergentes.

    Por otra parte, es apreciable el deterioro que ha sufrido el Río Subín a causa de otros factores, como la deforestación, los incendios forestales que tanto afectan el territorio petenero, el avance de la frontera agrícola y ganadera. Asimismo, se perciben los efectos causados por las corrientes de aguas residuales que drenan al río, esto ha afectado directamente por los cambios de suelo tanto como el aumento de desechos sólidos donde se destacan principalmente plásticos. En la época lluviosa, especialmente cuando estas son muy intensas, el afluente arrastra residuos contaminados que hacen que sus aguas se conviertan en corrientes negras. El asunto es rescatable, por supuesto, pero al parecer las autoridades locales no han tomado conciencia del problema. elementos dañinos para el medio ambiente y, especialmente, para las aguas del río.

    Así que tomamos nota y tratamos de hablar con las autoridades locales pero, aparentemente, no se encontraban en las cercanías, de modo que dejamos nuestras recomendaciones, pero no nos quedaremos en eso. Vamos a establecer contactos con otras autoridades, organizaciones ambientalistas y con los propios pobladores a fin de implementar programas educativos y de prevención en materia ambiental. No es posible permitir que esta contaminación, si bien todavía es leve, crezca de un modo que después sea imposible detenerla.

    De todos modos, en mis anotaciones escribo. “Sigo sin ver por qué se ha divulgado la noticia de que el Río La Pasión estaría contaminado. Nada hasta hoy lo demuestra”. Y a continuación anoto la fecha.

    La marcha continúa

     Prosiguiendo el tour, ahora en dirección a Sayaxché, nos encontramos otro afluente importante: el río Machaquilá. Este ya se ubica en la zona del municipio mencionado, y recibe su nombre porque baña uno de los sitios arqueológicos mayas del período clásico, el cual tuvo desarrollado como máximo esplendor en el siglo IX.

    Y si el paso del Río Subín por el puente de La Libertad nos causó desagradable impresión, este lugar compensa cualquier disgusto. Sigue siendo, tal y como lo conocí en mis mocedades, un lugar recomendado para quienes desean disfrutar de las aguas de un hermoso río y limpio río. Es una oportunidad muy especial para disfrutar con la familia, interactuar con la naturaleza y hacer de esta experiencia una aventura inolvidable.

    Llegamos de nuevo a Sayaxché

     Por fin, después de tres días y medio de recorrido, estamos de vuelta en la cabecera de Sayaxché. Y ya aquí, a las orillas del Río La Pasión nos afanamos en encontrar cualquier indicio de contaminación. De que la hay, la hay, pero ninguna es realmente alarmante. Recuerdo que una de las noticias maliciosas decía que:

    “La contaminación fue producida por la mala utilización en las prácticas de la aplicación de los pesticidas y este veneno se introdujo al Río la Pasión dando como resultado un evento catastrófico produciendo muerte a más de 1,000 especies de peces y la extinción de algunos de ellos, así como la flora y fauna de la población aledaña y afectando a los habitantes”.

    Aguzo más el espíritu investigativo y lo primero que hago es ver que, aparte del movimiento de ferrys y lanchas, no se percibe nada extremadamente contaminante. En algunas partes del Río La Pasión algunas personas se sumergen a nadar. Me llama la atención un rótulo donde se prohíbe de manera expresa el uso de detergentes y jabones, además de imponer multas por lanzar basura al agua. Claro, chapines que somos, nunca falta quien se salte las reglas, pero compruebo que existen comités de vigilancia prestos a evitar que esto se generalice.

    Voy al Centro de Salud en busca de datos acerca de posibles brotes de enfermedades cuyo origen se pueda atribuir a la contaminación. Salvo unos pocos casos, en los últimos dos años no ha ocurrido nada extraordinario. Los males de siempre: que afecciones gastrointestinales pasajeras, infecciones respiratorias propias de temporadas de alteración climática.

    Lo que más nos llama la atención es que, antes bien, hay una unidad bien definida para luchar contra la contaminación en el Río La Pasión, de la cual participan la comunidad de Sayaxché representada por varios grupos y asociaciones pertenecientes a la sociedad civil. Además, se cuenta con el apoyo de las autoridades gubernamentales y municipales y, algo que no puede dejarse de mencionar, el apoyo activo de Grupo HAME, productor de aceite de palma que ha logrado impulsar este plan unitario y mantiene programas permanentes de protección al medio ambiente.

    Lo que nos queda, entonces, es convertir el resto de nuestro viaje inquisidor en un tour de placer. Así llegamos al lago Petexbatún, pasamos en su momento a visitar Dos Pilas, recordando cuántas aventuras vivimos ahí, en aquellos años cuando todo era jugar y reír. Luego, prosigue la navegación, pasamos por el Cráter Azul donde nos detuvimos a nadar casi obligadamente y más tarde alcanzamos el Río Salinas, logrando divisar muy de cerca la enorme franja del Usumacinta. Todo tranquilo; todo perfecto. Comprobado: no hay contaminación en el Río La Pasión.

  • Sobre la contaminación Río La Pasión

    Contaminacion Río La Pasión 3

    No más contaminación Río La Pasión

    Contaminación Río La Pasión. ¿Cuántos de ustedes no han deseado emprender una excursión por el mítico río La Pasión, ese del que tanto ha escuchado hablar a sus amigos y por ellos sabe que recorre el departamento de Petén a lo largo de 345 kilómetros, pero que -justo es que lo reconozca -se ha inhibido de hacerlo a causa de las noticias que lo presentan como un cuerpo de agua altamente contaminado?

    Algunas de esas notas aseguran que sus aguas presentan residuos de plaguicidas como el Malatión (sí, así lo dicen pese a que desde hace más de 10 años que no se usa en Guatemala y que está prohibido a escala mundial). En otras noticias aseguran que la mortandad de peces ocurrida hace dos años no ha dejado de hacer estragos. ¡Sí, así como lo lee!, pese a que está científicamente comprobado que los cadáveres de los peces no contaminan.

    En fin, pareciera que el propósito de algunos medios de comunicación es “informar” que este maravilloso cuerpo de agua está contaminado, sí o sí, provocando con ello un gran desaliento en la población (lo cual lo incluye a usted), que tantas veces ha estado tentado a visitar este paraíso natural.

    Pues bien, nosotros le tenemos otras noticias. Las verdaderas. Las que sólo pretenden que usted se informe en lugar de cultivar extraños sentimientos de animadversión hacia la actividad productiva nacional.

    Usted puede venir tranquilamente al río La Pasión las veces que quiera, simple y sencillamente porque La Pasión no está contaminado en absoluto. Si bien es cierto en el pasado hubo brotes que alteraron su estado normal (como ocurre con cualquier afluente en el mundo que es visitada por turistas), ello no ocurre más y, al contrario, hay partes del mismo que presenta un estado prístino y libre de toda impureza.

    Esto ha sido posible gracias a un programa original que han llevado a la práctica los pobladores de la comunidad de Sayaxché y la industria palmera, por medio del cual cada una de las partes ejecuta importantes tareas para evitar la contaminación del río La Pasión. La decisión más importante de la industria palmera ha sido, sin dudar, la reducción paulatina del uso del agua en sus procesos productivos y su agresiva política de reducción de desechos industriales.

    Por parte de la industria palmera, por ejemplo, se llevan a cabo operaciones especializadas para el tratamiento de aguas residuales, las cuales se manejan bajo estrictos controles de seguridad industrial y normas ambientales, con el fin de neutralizar efectos nocivos para el medio ambiente. Es importante resaltar que la planta de tratamiento contempla entre los controles ambientales el frecuente monitoreo de la calidad del efluente. En todo el proceso se llevan registros de la calidad de las aguas residuales para lo que se monitorean varios parámetros, entre ellos sólidos, temperatura, PH, color, etc.

    Tan solo con medidas como estas se garantiza un estado timo del cuerpo de agua. Además, la industria palmeraE es uno de los más interesados en que el río La Pasión siempre permanezca estable y limpio, aunque ha reducido sensiblemente el uso de sus aguas, sigue siendo un elemento importante en la producción y porque así se asegura la salud y bienestar de la comunidad aleda al afluente, lo cual se traduce en una economía más sana para todos.

    En otras palabra, lo que busca la industria palmera es darle un enfoque integral a la sostenibilidad, lo cual se puede apreciar en su Política de Producción Responsable de Aceite de Palma, la cual destaca aspectos de transparencia así como factores sociales y ambientales. Para un desarrollo integral, la industria palmera se enfoca en 4 ejes para el desarrollo comunitario y ha diseñado programas basados en acciones responsables en: educación y comunicación, salud y nutrición, asistencia agropecuaria y ambiental e infraestructura para el desarrollo.

    Y en cuanto al medio ambiente, este se gestiona a partir de utilizar y manejar los recursos naturales mediante acciones que garanticen el mantenimiento y la mejora de la calidad del territorio donde opera Grupo Hame. Especial atención se le otorga a la conservación y restauración de áreas de alto valor de conservación y el desarrollo de tecnologías limpias.

    Pero quizá un elemento esencial es la política de CERO DESCARGA DE EFLUENTES, como parte del proceso de adecuada gestión del agua y los efluentes. Es por eso que se le da una valoraci ambiental al efluente convirtiéndolo en subproducto para aprovechamiento dentro de la plantación agrícola.

    la industria palmera, según lo ha demostrado, está consciente que la descarga de aguas residuales y su tratamiento es un reto que se debe llevar a cabo con seguridad, a la vez que es parte del cumplimiento de las regulaciones ambientales y las normas internacionales aplicables a la industria del aceite de palma. El efluente que proviene de las extractoras de la industria palmera es tratado por medio de un sistema de lagunas en las que se realizan varias funciones como la reducción de temperatura y la reducción de la carga orgánica a través de un proceso biológico.

    El proceso anterior, permite que se obtenga agua con algunos restos de fibras naturales y lodos que se recogen para aplicarlos directamente a la plantación como un emulsificante del suelo. Las restantes aguas tratadas se devuelven a la plantación aprovechando su alto contenido nutricional orgánico para las plantas. A esta actividad se le conoce como Fertirriego y garantiza una re utilización completa del recurso sin ninguna descarga al ambiente. ¿Resultado? Un río La Pasión libre de contaminantes.

    La otra parte del proceso le ha correspondido a la población que se asienta en las márgenes del río La Pasión y lugares aledaños, la cual consiste en que, bajo la asistencia técnica de personal de la industria palmera se llevan a cabo prácticas de buena ciudadanía consistentes en recolección de desechos sólidos que dejan los turistas y otras personas que visitan el río, así como construcción y colocación de recipientes para basura en lugares visibles y accesibles a las personas que incursionan por las orillas.

    Otras actividades incluyen charlas educativas conjuntas, entre pobladores y la industria palmera, a fin de que la mayor cantidad posible de pobladores adquiera conciencia acerca de la necesidad e importancia de mantener la elevada calidad de las aguas del río La Pasión libres de contaminación, lo cual empieza por la actitud asertiva de quienes más se han beneficiado históricamente de este recurso.Todo lo anterior ha sido certificado nacional e internacionalmente, lo cual no ocurre en otros casos de contaminación de cuerpos hídricos. Los estándares de la certificación de la RAS (Rainforest Alliance-Red de Agricultura Sostenible) y de la RSPO (Roundtable for Sustainable Palm Oil) son normas y certificaciones aplicadas a la eficiente acción de Grupo Hame, especialmente en materia ambiental.

    Así que déjese de hacerle caso a los cuentos chinos. Se está perdiendo una valiosa oportunidad de disfrutar las maravillas que contiene un lugar ancestral, mágico, mítico e inspirador. Como decimos siempre: “Véngase a la Pasión y disfrute de un entorno saludable, misterioso, exótico y sobre todo: libre de contaminación”.

  • Repsa y los Derechos Humanos

    repsa_derechos_humanos

    ¿Empresas guatemaltecas que respetan los Derechos Humanos? 

    REPSA Derechos humanos. Hasta hace unos pocos años, hablar de Derechos Humanos era hacer alusión a un tema eminentemente político. Generalmente, se incluía dentro de dicho concepto a cierto grupo de derechos esenciales para el ser humano, como el derecho a la vida (el más importante y sustancial de todos), el derecho a la libertad, a la educación, a la salud. Hasta el derecho de pensar y expresarse con entera libertad eran parte de esa serie exclusiva de derechos individuales.

    Sin embargo, a medida que la sociedad se hizo más compleja y nuevos actores fueron apareciendo en su seno, hubo necesidad de ampliar y diversificar el ámbito de los famosos derechos humanos. Así, surgieron los denominados derechos económicos, sociales y culturales o Derechos Humanos de Segunda Generación y que se orientan a garantizar el bienestar económico, el acceso al trabajo, la educación, a fin de asegurar no sólo los derechos humanos individuales sino el de los pueblos a los que estos pertenecen.

    Y, más recientemente aún, han surgido los Derechos Humanos de Tercera Generación, los cuales abarcan aspectos de solidaridad y contemplan asuntos que van más allá de lo local o individual, para garantizar la observancia de derechos supranacionales, es decir, que se practican a escala universal y cuya temática contempla asuntos como el derecho a la paz o a un medio ambiente sano.

    Es importante señalar que, desde su creación como enunciado formal y hasta finales del siglo XX, cuando se amplían los Derechos Humanos fundamentales, se aceptó que la observancia de los mismos era un deber fundamental y esencial que le correspondía a los Estados. Sin embargo, esto cambió radicalmente al ampliar dicho corredor de responsabilidad hacia otros sectores de la sociedad. La empresa privada, por ejemplo.

    Ejemplos de respeto a los Derechos Humanos desde la empresa

     Ahora, en el año 2017 ya no es raro encontrar empresas privadas que no solo respeten los derechos humanos de sus trabajadores. Es más: el respeto a estos principios fundamentales ha llegado a forma parte integral y básica de sus políticas de relaciones laborales.

    Vamos a examinar varias de ellas, pero hay una que nos llama poderosamente la atención para iniciar esta investigación, debido a que ha sido señalada y cuestionada por supuesto irrespeto a los Derechos Humanos, lo cual motiva a averiguar si tal cosa es cierta o si se trata de alguna campaña de desprestigio para afectar su capacidad productiva. Nos referimos a la compañía Reforestadora de Palmas de Petén, Sociedad Anónima (REPSA).

    Al conversar con trabajadores de dicha firma así como con los habitantes de comunidades cercanas a la planta procesadora de REPSA en Sayaxché, Petén, se percibe, de entrada, que el ambiente no es precisamente el de una entidad donde haya tensiones entre sus actores. Al contrario: la cordialidad con que nos reciben es un elemento que destaca durante toda la entrevista que sostuvimos tanto con ejecutivos como con varios de sus colaboradores.

    En primer lugar, destaca el documento que contiene la Política de Producción Responsable de Aceite de Palma, y que en materia de respeto a los Derechos Humanos, REPSA contempla el desarrollo de relaciones laborales cada vez más favorables al sector laboral. Esto ha sido producto de varias acciones desde diversos frentes:

    Por ejemplo, en marzo de 2016 se realizó un análisis independiente de los sistemas de gestión y prácticas laborales de REPSA, el cual estuvo a cargo de la firma especializada Ernst & Young (EY Law). Este ejercicio se llevó a cabo con el propósito de:

    1) destacar las áreas y desarrollar recomendaciones acerca de cómo los actuales sistemas y herramientas de gestión de REPSA pueden mejorarse para garantizar la plena implementación de sus políticas, y

    2) proporcionar datos de referencia sobre las prácticas de contratación y condiciones de trabajo para apoyar el cumplimiento gradual de las expectativas de los grupos de interés relacionadas con cuestiones laborales.

    Lo anterior se llevó a cabo sobre una muestra del 5% del total de empleados de REPSA, es decir, exactamente 230 personas. Se analizó la documentación que respalda las condiciones de trabajo y los términos de empleo, los contratos de trabajadores permanentes y temporales, recibos de pago, y otra documentación clave. También examinó procedimientos y políticas relativos a contratación, reclutamiento, sistema disciplinario, horas de trabajo, pagos reconocidos a los trabajadores, implementación de medidas de salud y seguridad ocupacional etc…

    Hasta ahí todo es el examen habitual. Sin embargo, lo más importante es cuando EY Law evaluó el cumplimiento de las protecciones constitucionales básicas contra el trabajo forzoso, el trabajo infantil y la discriminación, así como la protección de la libertad de asociación y de negociación colectiva, todos ellos, elementos básicos en materia de Derechos Humanos.

    Cabe señalar que la auditoría laboral le asignó a REPSA una calificación global que reflejó:

    1. Un alto grado de cumplimiento de las obligaciones legales laborales impuestas por la legislación guatemalteca; y
    2. Un cumplimiento muy satisfactorio de los derechos constitucionales básicos así como el cumplimiento de los tratados con la         Organización Mundial del Trabajo, firmados por Guatemala. No    obstante, y hay que mencionarlo con toda transparencia, la auditoría también encontró algunas áreas de riesgo y oportunidades de          mejora, como determinar el equilibrio correcto entre trabajadores     temporales y permanentes, y cuestiones como la necesidad de generar      más confianza en los empleados sobre la utilización de los canales       disponibles del mecanismo de quejas.

    El resumen de los resultados de la auditoría más las preguntas específicas y los resultados de la encuesta se pueden encontrar, en español, aquí: http://repsa.com.gt/wp-content/uploads/2017/05/ReporteErnst&Young.pdf

    Acciones concretas en materia de Derechos Humanos

    Para implementar las recomendaciones mencionadas, REPSA invirtió $1.7 millones en mejoras de infraestructura. Se construyeron nuevos edificios y duchas para quienes manipulan plaguicidas u otras sustancias que suponen un riesgo potencial para la salud.

    Todo el Equipo de Protección Personal (PPE por sus siglas en inglés) de los trabajadores, se lava y guarda en la plantación o en las instalaciones del administrador de grupo, y ya no ingresa a las viviendas de los trabajadores.

    Se han renovado las viviendas de los trabajadores, lo que incluyó construcción de nuevos dormitorios, instalaciones sanitarias, duchas y áreas de lavandería. En abril de 2017 REPSA terminó la construcción de nuevos dormitorios en los que se ha incrementado el espacio personal de cada trabajador. Además, REPSA se trazó la meta de que la superficie del piso de los dormitorios proporcione al menos 3.8 m2 por persona (las directrices de la OIT establecen 3.6 m2 por persona).

    Otra inversión importante es la construcción de nuevas plantas de tratamiento de aguas residuales para todas las áreas operacionales, incluyendo los dormitorios. En abril de 2017, con una inversión superior a $500,000, REPSA completó la instalación de 15 nuevos sistemas de tratamiento de aguas residuales. Estos sistemas reemplazaron a los sistemas sépticos más antiguos con los que antes se procesaban las aguas residuales.

    Y algo muy importante: a partir de enero de 2017 se proporcionó sistemas de purificación de agua a las viviendas de los trabajadores. Estos sistemas son los primeros de su tipo en la agroindustria guatemalteca y ahora, todos los trabajadores que residen en los dormitorios tienen ahora agua potable más segura en sus viviendas, incluso en el área de la cocina.